UNA VIDA SIMPLE MÁS CERCA DE LA FELICIDAD

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Chip viajero Vida simple

Sin darnos cuenta convertimos nuestra vida en un laberinto con muy pocas salidas, desde pequeños creamos un sin fin de vínculos, cada cosa que guardamos, cada cosa que hacemos guiados por los demás, cada meta que nos trazamos, miles de cosas que nos van llevando a vivir una vida con múltiples modelos, cumpliendo únicamente con las expectativas de una sociedad que en la mayoría de casos están alejadas de la simplicidad.

Todo esto hace que lograr la felicidad se convierta en una tarea difícil, ya que para conseguirla comenzamos a depender de muchos factores externos como los objetos materiales, las personas que nos rodean, los éxitos que alcancemos a nivel profesional y todo un conjunto de cosas que traen consigo cientos de obstáculos que debemos ir superando uno a uno, barreras invisibles que enceguecen nuestros sentidos impidiéndonos ver más allá.

¿Pero cuál es esa vida simple que debemos llevar?

La idea de este artículo es darles algunas pistas y ejemplos para que puedan descubrir cómo aplicar la simplicidad en sus vidas, que consigan llevar una vida que no esté condicionada por tantos esquemas y obligaciones innecesarias que en algún punto nos terminan robando la libertad.

En nuestro caso logramos descubrir esto gracias a los viajes, uno en particular cambiaria nuestra forma de ver todo, un viaje que no tendría como base ir de vacaciones, tendría otra connotación, intentar recorrer varias partes con un presupuesto limitado dejando de lado las comodidades y dispuestos a vivir experiencias desconocidas.

Lamentablemente este viaje estaba limitado por una fecha de regreso, nos sentimos tentados por continuar viajando pero sabíamos que no sería posible, los múltiples lazos que teníamos en “casa” nos obligaban a volver, entonces después de varios días logramos entender que el llevar una vida más simple seria el camino para estar más cerca de una felicidad real y tangible, así que llegaría el momento de comenzar a simplificar todo.

Poco a poco fuimos dejando de lado aquellas cosas que pensábamos eran indispensables como el jabón “especial” para la cara, el limpiador que hacia brillar más el piso, los tratamientos para el cabello etc. Así mismo comenzamos a suspender algunas obligaciones innecesarias, tv por cable, tarjetas de crédito, suscripciones a revistas y otras cosas más, antes no concebíamos vivir sin todo esto, si íbamos al supermercado y no tenían en stock alguno de estos productos moríamos lentamente, de esta manera terminamos convencidos que estas cosas solo hacían nuestra vida más complicada y traían consigo preocupaciones y gastos absurdos.

Si hubiéramos tenido el control de todo esto antes de viajar de seguro no hubiéramos vuelto, son muchas cosas, cada una necesitando una atención particular, entonces ¿Por qué no dedicar nuestra atención solo a ser felices? rompiendo progresivamente los esquemas descubrimos la felicidad oculta que la simplicidad trae.

No hablamos de vivir sin nada y sin nadie, hablamos de pensar en que cuanto más sencillo sea tu modo de vivir más feliz serás, céntrate en sentir la felicidad y no en resolver problemas para conseguirla.

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